Título del presente libro:

“The Lung Autonomic Mechanics
The Human Living-Being”

Estos dos conceptos: The Lung Autonomic Mechanics  y  The Human Living-Being integran toda la concepción desarrollada por el Autor durante más de treinta años de ardua y sostenida labor de intuiciones, desarrollos lógicos de interpretación, y comprobación, así como demostraciones experimentales. Ellos a su vez integran el contenido conceptual desarrollado en mis tres libros precedentes, lo que le da título al presente.

El título principal: The Lung Autonomic Mechanics no es el concepto más relevante, en relación al título secundario The Human Living-Being, pero su justificación está dada por el hecho de que la mecánica autonómica del Pulmón es la materia fundamental y concreta de mis estudios, la cual me condujo a interpretar el binomio conceptual que involucra la expresión The Human Living-Being.

El concepto tradicional dominante “El Pulmón es un Órgano mecánicamente pasivo, motorizado por el Diafragma” pone en evidencia que al comprobar mi Intuición trascendental: El Pulmón debe ser un órgano mecánicamente activo, toda la potencial actividad mecánica de este órgano vital sería desconocida y, me correspondió a mí en consecuencia develar, paso a paso, con rigor ético y lógico, Verdades ocultas de la Naturaleza, relativas al porque de la estructura funcional del Pulmón y del Organismo viviente como un Todo integrado a la Atmósfera para el mantenimiento de la Vida-Creada

Lo dicho arriba lo puedo integrar ahora en un concepto más amplio:

Los Organismos-Vivientes, prototipo Especie Humana, son Resultantes biológicos de funciones específicas llevadas a cabo simultáneamente con la integración dinámico-funcional de las estructuras viscerales en su ensamblaje somático, incorporado este último, vía reflejos-nerviosos, como soporte mecánico y ejecutor de acciones que requieren el desarrollo de fuerzas mayores y, complementarias de las funciones mecánicas propiamente viscerales, para hacer posible su necesaria integración balanceada con la Atmósfera.

Esta integración funcional es puesta en práctica, durante el desarrollo intrauterino, sólo  hasta los límites del hemi-sistema cardio-circulatorio de fluidos en estado líquido, ya que su potencial función respiratoria-pulmonar la realiza la madre.

La definitiva integración para la Vida en la Atmósfera, entre los límites de nuestra adaptación natural programada en nuestros genes, se lleva a cabo en el momento mismo del nacimiento, que no es otra cosa que el cambio de Hábitat-Natural, del hábitat transitorio intrauterino a la Atmósfera y, este proceso involucra la inmediata puesta en práctica de la potencial actividad mecánica del Pulmón, cuya complejidad y exactitud es impresionante cuando se considera que aún el establecimiento científico-médico considera al Pulmón como un órgano mecánicamente pasivo.

La potencialidad funcional del Pulmón está genéticamente programada en el diseño de sus estructuras, para un fin que es definitorio de la Vida en la Atmósfera.
Este diseño funcional está concebido como una estructura de vías de desplazamiento para líquidos: sangre, venosa primero y oxigenada   seguidamente y, otra estructura para el desplazamiento de gases, aire atmosférico primero y aire transportador de desechos gaseosos del metabolismo celular y menor contenido de Oxígeno, debido al consumido en ese metabolismo, después.

Estas corrientes fluidas, simultáneamente circulantes, son autonómica-automáticamente balanceadas por las paredes de las vías continentes en sus estructuras locales y regionales, las cuales desarrollan un  comportamiento mecánico relativo al estado de la materia que transportan y que refiriéndonos ahora al aire como mezcla de gases, obedece a Leyes y Principios de la Naturaleza Creada y que han sido interpretadas como comportamiento físico de los gases: Ley de Boyle-Mariotte, la cual se expresa  P . V = C (Presión por volumen de los gases contenidos en un recipiente cerrado de capacidad variable es una Constante) y en consecuencia, si se disminuye la capacidad en sectores de un sistema de vías, se aumenta la presión, la fuerza expansiva de los gases contenidos (aire) y, al contrario, si se aumenta la capacidad de esos sectores del sistema de vías se expanden los gases y su presión por unidad de volumen disminuye.

Este es el método que la Naturaleza–orgánica desarrolla en forma cíclica continuada en las vías aéreas, pulmonares y extra-pulmonares, para el desplazamiento balanceado del aire y su simultánea climatización, en la cual, el factor Calor es un factor multiplicador de la fuerza expansiva del aire.

Ahora es tiempo de analizar el factor distributivo del aire, el cual debe cumplirse proporcional y simultáneamente, para que volúmenes similares de aire lleguen de manera igualmente simultánea a los millones de unidades alveolares y, a su vez, también simultáneamente con los pequeños volúmenes de sangre que deben arribar a los capilares alveolares, para hacer posible, primero, el balance de presiones aire-sangre a cada lado de la membrana alvéolo-capilar y así, el intercambio balanceado de los gases que conocemos como respiración pulmonar.

Estos últimos conceptos físico-matemáticos, balance de presiones e intercambio gaseoso balanceado, plantean la intuición trascendental del hecho mas determinante del diseño funcional de la estructura orgánica para la vida en la Atmósfera, y específicamente del Pulmón y vías aéreas extra-pulmonares:

 

La presión del aire alveolar es un factor biológico determinante de la Vida en la Atmósfera y, debe ser potencialmente relativa a la presión del aire ofrecido a los pulmones por los bronquios principales derecho e izquierdo, y éste tomado de la Atmósfera, en cada ciclo conocido como “ciclo respiratorio” y que es de renovación aérea y adaptación pulmonar, para lograr el necesario balance con la sangre capilar y su utilización en el intercambio de gases.

La nombrada relación debe estar determinada, de manera autónoma-automática, por el Organismo-Viviente, como uno de los dos factores globales primarios, por medio de, al menos tres factores biológicos-físico-matemáticos concurrentes:

  1. La división dicotómica progresiva de los bronquios lobares primero y los bronquiolos lobulares seguidamente, los cuales determinan sus respectivas progresiones geométricas en la distribución balanceada del aire contenido,

 

  1. La potencialidad del efecto contráctil de las mallas musculares de las nombradas vías, potencialidad que es determinante de la disminución proporcional de la capacidad de cada sector de esas vías, en la secuencia determinada en el automatismo programado.
  1. La intensidad y frecuencia de las descargas nerviosas autónomas cíclicas, de las fibras nerviosas vagales y simpáticas, relativas a su distribución en los tejidos estructurales del Pulmón: Bronquios lobares y bronquiolos lobulares

 

Todo el párrafo precedente se comprende cabalmente al aplicar la señalada Ley o Principio de Boyle-Mariotte.

El otro factor primario determinante de la Vida en la Atmósfera es la calidad y masa de aire por unidad de volumen en cada nivel o diferencia de altitud en la superficie de la Tierra, relativa al centro de la Tierra, y en términos prácticos al nivel del mar, determinante de la longitud de la columna de aire atmosférico a esos niveles y, en esencia, determinado por la Resultante de la Fuerza de Gravedad.

Los pulmones de los seres vivientes en la superficie de la Tierra tienen un diseño estructural que permite presurizar-despresurizar el volumen-masa de aire inspirado, durante su desplazamiento hasta su arribo a los alvéolos, cuyas membranas están diseñadas para funcionar a un nivel de presiones propio de cada Especie, lo cual determina su distribución natural y su potencial adaptación a niveles por encima y por debajo, aunque a costa de cambios estructurales, que de ser definitivos, podrían significar lo que me atrevería a llamar una sub-especie de adaptación y que bien vale la pena de ser considerada por los Organismos Mundiales e Internacionales, desde el punto de vista de la protección del Derecho Fundamental a la Vida y la Salud, que hoy involucra de manera firme el concepto de Salud-ambiental, ya que como he expresado en otra parte, y de manera repetida:

 

El Organismo-Viviente resulta de la Integración funcional del Organismo, como estructura-dinámica, y la Atmósfera, como resultante de la Dinámica Universal en forma amplia y la dinámica de nuestro planeta Tierra en forma restringida y, el órgano directamente responsable de esta integración es el Pulmón.

Este mismo concepto biológico-físico-matemático debe ser conocido y estar presente en los centros de desarrollo de deportes como alpinismo o incursiones a grandes altitudes, y en los centros de poder que envían contingentes de sus Fuerzas Armadas, para evitar la conocida Enfermedad Aguda de las Grandes Altitudes, que tantas muertes ha causado y cuya prevención y/o tratamiento causal es el descenso inmediato y/o como medida auxiliar transitoria, cuando lo anterior no sea posible, el suministro oportuno de aire total presurizado, en cámara presurizada, en una proporción media adecuada.

El avión es un ejemplo práctico de lo que es una cámara de aire presurizado, adaptado ala Vida Humana.

Es necesario insistir, en base a mis contribuciones al conocimiento científico de la Vida en la Atmósfera de la Tierra, que la condición físico-matemática del aire atmosférico a los diferentes niveles de altitud, masa por unidad de volumen es también relativo a las cualidades y proporciones de los gases que lo componen y, es bien sabido que el Oxígeno representa solo el 21% de esa masa, mientras que el Nitrógeno representa casi el restante 79%, es decir, el Nitrógeno aporta una masa 3,76 veces mayor que el Oxígeno.
El Nitrógeno es al Oxígeno lo que el plasma de la sangre es a los glóbulos rojos, esto es, su transportador, aparte de la propia acción de la masa de Oxígeno.

La importantísima contribución de Lavoissier a la comprensión de la Respiración como aporte de Oxigeno a la sangre, como el elemento fundamental para las combustiones en general y las combustiones orgánicas en particular, obnubiló la mente humana y, como la concepción tradicional imperante establecía que el Pulmón era un órgano mecánicamente pasivo, desvió a los pensadores, de la necesidad de considerar el cómo llegaba el Oxígeno a los alvéolos… simplemente, el aire se inspiraba.

Hoy es necesario reivindicar al aire total como el factor físico-matemático y biológico determinante de la Vida en la Atmósfera de la Tierra y, agregar que la masa por unidad de volumen de esa mezcla es el factor biológico que ha debido determinar, en la mente del Creador, el diseño de las estructuras para hacer posible la integración Organismo-Viviente-Atmósfera de la Tierra y, atribuirles límites de altitud, programados para cada especie, y que fueran determinantes de su distribución geográfica.

 

Reconozco que esta síntesis conceptual es bastante compleja para su interpretación cabal, el Autor, descubridor de la Verdad de la Naturaleza en esta materia, aunque dio pasos agigantados en los primeros quinquenios, necesitó treinta años de meditación y experiencia para completar la interpretación del ciclo total de la dinámica orgánica para el mantenimiento cíclico continuado de la Vida en la Tierra.

Esta reflexión es a su vez una invitación cordial a los estudiosos de la Naturaleza-física y Órgano-Física a contribuir con la Humanidad en el estudio y perfeccionamiento de mi contribución individual. Dejo desplegado un amplio campo de nuevas investigaciones y ampliación y profundización, así como posible rectificación de conceptos expresados.

Invito a Profesores y Estudiantes de las Universidades y Centros de Investigación en todo el mundo a organizar grupos multidisciplinarios de estudiosos, para que con todo rigor ético y lógico, contribuyan con su esfuerzo a lograr las rectificaciones prácticas en el campo de la Medicina y disciplinas conexas como Deportes. Prevención etc., en beneficio de la Vida en Salud de la Humanidad